Tal día como hoy, hace un año de aquel momento en el que nuestra ciudad de Jerez quiso reconocer la historia, la fe y la devoción que, durante generaciones, han acompañado a nuestra Hermandad con la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad.
Junto a la mirada maternal de María Santísima de la Paz en su Mayor Aflicción, recibimos la distinción con el corazón puesto en Nuestros Sagrados Titulares y en todos aquellos hermanos que, desde la entrega, hicieron posible que nuestra corporación llegara hasta nuestros días.
Una Medalla que no entendemos únicamente como un honor, sino como un legado y como el testimonio vivo de una historia construida sobre la fe.
Hoy, 365 días después, volvemos a contemplar aquellas imágenes y elevamos nuestra mirada al Señor para darle gracias.

