Historia de la Hermandad

LOS ORÍGENES DE LA HERMANDAD

En el año 1.615, siendo Arzobispo de la Archidiócesis de Sevilla, D. Pedro Vaca de Castro y Quiñones, un grupo de fieles devotos acuden al Provisor y Vicario de la Archidiócesis de Sevilla, D. Gonzalo de Campo para pedirle la fundación y establecimiento de la Cofradía de San Juan en la antigua Iglesia Colegial. D. Gonzalo de Campo admite la propuesta de estos fieles y traslada a D. Pedro de Vargas, sacerdote del Sagrario de Sevilla el estudio de las reglas de nuestra Hermandad.

La Hermandad coge como advocación mariana la de la Paz y así queda recogido en el íncipit de las reglas: “ En el nombre del muy alto y muy poderoso Jesucristo Nuestro Señor que vive sin principio y reina sin fin y de la gloriosa siempre Virgen María, su bendita Madre de la Paz y el glorioso San Juan Bautista que Nos, tenemos por Señores y Abogados

En los Capítulos 23 y 24 de aquellas reglas se determina lo relativo a la procesión de penitencia. “Ordenamos que sean obligados los dichos cofrades a salir en procesión el Jueves Santo a las dos de la tarde, llevando la Insignia de una estampa de la Madre Dios de la Paz y San Juan Bautista en el lado derecho y a la izquierda San Juan Evangelista, la Santa Coronación de Jesucristo y la Madre de Dios de la Paz. Pero esta advocación era completamente teológica, es decir no se hace referencia a ninguna imagen.

La Hermandad permaneció en la antigua Colegial algo más de cuarenta años, en los que se consolidó y adquirió popularidad, la cual quizás fue debida a que la Hermandad había abandonado la práctica de los penitentes de sangre o flagelantes, a la que no se podían someter muchos de los cofrades, y que ya era para la Autoridad Eclesiástica motivo de preocupación y escándalo.

Muy posiblemente durante este periodo es cuando se encarga la imagen de San Juan Bautista al escultor D. Francisco de Villegas, discípulo y pariente de D. Juan Martínez Montañés. Este artista dejó varios trabajos en diversas iglesias y conventos de nuestra ciudad, e incluso se le obligó a realizar una imagen de dolorosa, pero por las características de sus imágenes, su anatomía manierista, los rasgos planos del rostro con grandes ojos, no concuerdan con ninguna imagen de Virgen que hayamos conocido.

Imagen de San Juan Bautista

En el año 1.649 la Cofradía de San Juan Bautista firma un acuerdo con los frailes Agustinos y se traslada a la iglesia que estos frailes habían terminado de construir. Los frailes dan a la Hermandad la capilla situada al lado izquierdo y debajo del coro, y encargan a la misma, la realización de cañones para el entierro de los hermanos. Aunque por la documentación existente sólo se traslada a dicha iglesia la imagen de San Juan Bautista y la Virgen de Villegas

Fachada de la Iglesia de San Agustín

En el año 1.771 el Real Consejo de Castilla del Rey Carlos III, ordena la supresión de las cofradías de Jerez. La Hermandad estaba saliendo de varios años muy desordenados y esta supresión supuso un golpe mortal para nuestra corporación. Aunque se elevó un recurso ante el Real Consejo, no sirvió de nada y la orden fue confirmada en 1.779 lo que supuso la supresión y extinción de las Cofradías, aunque se les permitiera las procesiones en calidad de devotos.

La desamortización de Mendizábal expulsó a los frailes agustinos de su convento pero antes se tuvo que hacer un inventario que nos permite conocer que “en la quinta Capilla con retablo en todo su frente de pino sin pintar, con tres nichos, en el del medio una efigie de bulto del Señor de la Coronación con una capa encarnada sudario y cordón dorado al cuello, potencias de hoja de lata y corona de espinas al parecer de hierro. En el de la derecha Nuestra Señora como dolorosa con un mano celeste, traje morado, bordado como de oro y corona de lata y en la mano izquierda un pañuelo”. También se describe en el inventario la imagen de San Juan y otros enseres de la cofradía.

Las salidas procesionales en este periodo son esporádicas, la hermandad salió en 1.820; pero desde 1.852, año en el que aparece la prensa escrita en Jerez no hay constancia de su salida hasta su reorganización en 1.896

REORGANIZACIÓN DE LA HERMANDAD

En el año 1.896 un grupo de devotos, alentados y dirigidos por el Capellán de San Agustín D. Rafael Valero García, reorganizan la cofradía de San Juan Bautista y en apenas dos meses consiguen que se aprueben unas nuevas reglas y ponen a la cofradía en la calle el Domingo de Ramos 29 de Marzo de 1.896.

Cultos de la Hermandad 1.897

La vida de la Hermandad en estos años sufre muchos vaivenes. En 1.905 no se sale por motivos económicos. Se sale en 1.906, 1.907 y 1.908. Pero entre 1.909 y 1.911 no se celebran ni los cultos. En 1.912 la cofradía salió, en 1.913 sólo se celebraron los cultos que fueron los últimos que se celebraron en San Agustín.

Tras los años de decaimiento provocados por el cierre y derribo de San Agustín en el que las imágenes habían sido trasladadas a la Colegial, la Hermandad consigue la cesión de la Capilla de Nuestra Señora del Refugio de los Desamparados. Las imágenes del Señor y de la Virgen son trasladadas el 4 de Agosto de 1.924 y el 12 del mismo mes la imagen de San Juan Bautista, y ya en 1.925 la cofradía hace su salida desde este templo, concretamente el Lunes Santo.

Altar de la Hermandad en 1.930

En el periodo pre-republicana la Hermandad lleva una vida continuista. En el año 1.929 y gracias al esfuerzo de muchos hermanos, la Hermandad ofrece a su titular Nuestra Señora de la Mayor Aflicción una preciosa corona de plata sobredorada que se compró en Córdoba y costó mil cuarenta pesetas. En el archivo de la hermandad se conserva el libro de donativos donde consta todas y cada una de las aportaciones realizadas por los hermanos y devotos, en un número muy numeroso

En la Semana Santa del mismo año se introduce un cambio fundamental en el hábito nazareno. La cola de la túnica se corta y se añade una capa también de color blanco con vueltas negras, que tanta personalidad le da a la vestimenta de la hermandad. En los años siguientes se van afinando otros detalles del hábito como el cambio a terciopelo del antifaz, la eliminación de las mangas de ángel, el cambio del cíngulo de raso por uno de cordón o la introducción del escudo en el hombro izquierdo de la capa. En la actualidad, el hábito de nazareno se compone de túnica y capa de color blanco con vueltas negras, antifaz de terciopelo negro, cíngulo de cordón, botonadura y zapatillas del mismo color, y calcetines y guantes blancos. Sobre el lado izquierdo de la capa llevarían los nazarenos el escudo de la Hermandad y sobre el antifaz, bordada, la corona de espinas atravesada por el cetro.

En los años 1.932 y 1.933 debido a la instauración de la II república y el clima poco propicio para la religiosidad, no salieron cofradías, el año siguiente sólo sale la Hermandad del Cristo de la Expiración , y ya en 1.935 la mayoría de las cofradías existentes en aquellos momentos realizan su salida procesional. Concretamente este año de 1.935, la hermandad sufre un duro revés. El 4 de mayo, la antigua imagen de Nuestra Titular quedó envuelta en llamas debido a una vela de un devoto que se quebró y prendió las vestiduras de la imagen. La Junta de Gobierno hace gestiones con el escultor sevillano Agustín Sánchez Cid con el fin de encomendarle la restauración de la imagen, que tuvo un coste de 2.000 pesetas.
En diciembre de 1.935 se celebró una solemne función religiosa en la se bendijo la Venerada Imagen de la Stma Virgen de la Mayor Aflicción felizmente restaurada.

Bendición de Nuestra Señora de la Aflicción tras su restauración

Al terminar la Guerra Civil, la Semana Santa de Jerez adquirió una imparable sevillanización. Esta orientación provocó serios disgustos entre sus partidarios y los del mantenimiento de las formas y modos jerezanos tradicionales.

Las dimensiones de la puerta de salida y de la propia Capilla de los Desamparados no permitía la salida de pasos de la hermandad, por lo que una vez se impuso la facción sevillanizante, debieron emprenderse obras que la dotaran de una puerta suficiente. Así, en 1.948 se abrió por primera vez la puerta de la Capilla a la calle Arcos y el crucero que la ampara.

En el año 1.949 D. José Núñez Correa y D. José Gómez Morales (conocido por Pepe Gómez), tuvieron conocimiento, en casa de un anticuario sevillano, de la existencia de una imagen de dolorosa. Tras acudir a Sevilla a verla, se adquirió la misma para la Hermandad como nueva titular. La imagen, atribuida inicialmente a Juan de Astorga por su similitud con la imagen de Nuestra Señora de la Angustia de la Hermandad de los Estudiantes de Sevilla, es obra de José Rivera García, y realizada en la década de los cuarenta del pasado siglo XX..

Tras unos meses de convivencia de las dos imágenes se decidió prescindir de la antigua y ponerle a la nueva la advocación de María Santísima de la Paz en su Mayor Aflicción, reuniendo así las dos advocaciones que se habían tenido a lo largo de la historia de la hermandad.

La antigua imagen fue trasladada a Villaluenga del Rosario donde se venera bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores en la Iglesia Parroquial de San Miguel.

Nuestra Señora de los Dolores

En la década de los años 50 y 60 y gracias a los esfuerzos de muchos hermanos, se dotó a la hermandad del valiosísimo patrimonio del cual hoy disfrutamos, de la mayor parte del paso de palio y muchas de las insignias que hoy luce la cofradía.

En 1.975 se conmemoran las Bodas de Oro de la segunda reorganización de la Hermandad de la Coronación de Espinas, con tal motivo se realiza un programa de cultos y conferencias culminando con un triduo de acción de gracias en la Basílica de nuestra Señora de la Merced, para lo cual se llevó a la Virgen de la Paz en su Mayor Aflicción que regresó en todo su esplendor en su paso de salida exornados de nardos.

En el año 1.979 se creó la primera cuadrilla de costaleros del paso de misterio de Stmo. Cristo de la Coronación de Espinas, comandada por N.H.D Juan Luis Jaén Pacheco. Hubieron de estrenarse en la Semana Santa de 1.980 ya que en el año 1.979 la cofradía no realizó su estación de penitencia debido a la lluvia. Desde el año 1.944 todavía cargado por fuera, el Señor de la Coronación no era llevado por hermanos.

Primera Cuadrilla del Paso de Misterio

María Stma de la Paz en su Mayor Aflicción tuvo que esperar hasta el año 1.987 para ser llevada por primera vez por sus cofrades. Al frente de su cuadrilla se encontraba N.H.D. Francisco Núñez Clavijo.

SEMANA SANTA 1.997

En el año 1.993 el Consejo Directivo de La Unión de Hermandades de Jerez de la Frontera presidido por N.H.D. Manuel Piñero Vázquez comunica a la Hermandad que es la Imagen del Stmo Cristo de la Coronación de Espinas la que presidiría el Vía-Crucis de la Unión de Hermandades, el cual se realizó en el convento de Santo Domingo.

La techumbre de la Capilla de los Desamparados, sin que fuera notable a simple vista, había acusado sensiblemente el paso de los años. Descubierto su muy mal estado, la Junta de Gobierno presidida entonces por N.H.D Francisco Hurtado Chacón, emprendió la labor de su restauración que merced a la colaboración del Ayuntamiento, se llevó a efecto en la primavera de 1998. En la misma obra se realizó la sustitución de la solería antigua por otra de mármol en blanco y negro, colores de la Hermandad y la construcción de un camarín para el Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas.

En el Año Jubilar de 2.000, la Hermandad celebró el centenario de la primera reorganización y el 75 aniversario de la segunda reorganización coronado con un traslado y regreso extraordinario a la Catedral con los dos titulares en sus pasos de salida

Triduo en la Santa Iglesia Catedral año 2000.

En el año 2.015 se celebraron los 400 años de la fundación de la cofradía de San Juan Bautista, con una serie de cultos y actos coronados, con una misa de acción de gracias en la Catedral para lo que hubo una procesión matutina hacia la misma y por la tarde un regreso triunfal con las dos imágenes en sus pasos de salida.

Seguirán ocurriendo muchas más cosas que sólo harán enriquecer aún más la historia de nuestra corporación, pero dejaremos a los que vengan detrás de nosotros seguir escribiéndola.