1926. Hostias del Convento del Espíritu Santo

«He recibido de D. Juan Lopez Andrades, una peseta: de hostias compradas en este Convento de Esptu. Sto. durante el mes de Marzo, para los Desamparados.
Convento de Esptu Sto. Marzo 20 de 1.926
La Priora.»

Hoy traemos un sencillo recibo de hostias que suministraba entonces el hoy extinto convento del Espíritu Santo en esos primeros años de la Hermandad en la Capilla de los Desamparados.

Este convento de clausura es famoso por su fantástica iglesia y por ser las originarias, según cuentan, de los famosos Tocinos de cielo que se hacían aprovechando las yemas que les sobraban a las bodegas ya que empleaban solo las claras para clarificar el vino en las botas. Al parecer, también se ocupaban de hacer hostias, como hoy lo hacen las Mínimas de la plaza San Marcos.

Aunque pueda no llamar la atención en principio, que hubiera recibos periódicos de hostias significaba que en la capilla se decía misa con frecuencia y eso no era tan inmediato, ni tendría por qué darse por hecho.
Sabemos por las actas que uno de los privilegios que pudo obtener la Capilla de los Desamparados cuando la Hermandad de la Coronación se traslada a ese lejano lugar de la ciudad en aquel año de 1925 era la posibilidad de binar las fiestas para que así pudieran los sacerdotes atender a la feligresía dando una segunda misa, además de la que le correspondiera. Hoy vemos normal ver a un sacerdote dar dos y tres misas el mismo día, pero entonces era algo muy restringido y solo justificado por cuestiones pastorales.
Todo esto, traslado de la hermandad, misas de Domino, con una clara misión apostólica por parte del arzobispado que entendía que aquella zona de Jerez pegada al matadero estaba algo desatendida espiritualmente.


por Alfonso Martín-Bejarano Ejarque
Archivero de la Hermandad